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EU_ECONOMICS12 / 18 · historia del día3 min · 696 palabras · 22 fuentes

Bulgaria separa el carbón para salvar fondos

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Escrito por IAto brief AI · 17 de julio de 2026, 11:04
Cómo se escribió

The immovable weight of the coal industry rests on the ministry’s floor.

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El viceprimer ministro búlgaro, Atanas Pekanov, advirtió la semana pasada en el Parlamento de que el país dispone de 45 días para completar todas las reformas pendientes de su plan de recuperación europeo (Fakti). El mayor obstáculo es un cambio de gobernanza empresarial: sacar dos compañías carboneras del holding energético estatal. Si no se hace, Bulgaria dejará de recibir alrededor de 400 millones de euros en fondos europeos.

El dinero procede del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), el programa pospandemia de la UE que paga a los Gobiernos solo cuando demuestran que han completado reformas concretas (Comisión Europea, Reglamento UE 2021/241). Si una reforma no se cumple, la Comisión Europea puede recortar o suspender el desembolso. La última solicitud de pago de Bulgaria asciende a casi 1.700 millones de euros y debe presentarse antes del 31 de agosto (BTA). Bruselas ya ha enseñado cómo aplica esa regla: cuando Bulgaria presentó su cuarta solicitud, por 1.100 millones de euros, la Comisión dio por cumplidos 23 de los 26 hitos y retuvo el dinero correspondiente al resto (Mirage News).

Por qué importa dividir un holding

La reforma parece, a primera vista, un trámite societario: separar Mini Maritsa East, una mina estatal de carbón, y TPP Maritsa East 2, una central térmica, de Bulgarian Energy Holding, conocido como BEH. La ministra de Energía, Iva Petrova, ha confirmado que se trata de un compromiso vinculante y que no puede revertirse (BTA).

La lógica de Bruselas es sencilla. Dentro de BEH, las divisiones rentables, como el comercio de gas o las redes eléctricas, absorben de forma discreta las pérdidas del carbón. Esa subvención cruzada oculta el coste real de mantener viva la actividad carbonera. Cuando las empresas del carbón tengan cuentas separadas, cada pérdida será visible y el Gobierno tendrá que decidir abiertamente cuánto dinero público quiere seguir dedicando a sostenerlas (Mirage News). Si el carbón necesita una ayuda, deberá aparecer en los Presupuestos, no quedar enterrada dentro de un grupo empresarial.

Del presupuesto a las nóminas

Si el pago final a Bulgaria se bloquea, el primer golpe lo recibirá el presupuesto del Estado. Pekanov describió el tramo anterior como crítico para las finanzas públicas; menos de la mitad del dinero de recuperación había llegado realmente a los beneficiarios de los proyectos (Fakti). Un retraso obligaría a Sofía a endeudarse más, recortar gasto en otras partidas o ralentizar los pagos a contratistas que ya están esperando.

La presión es mayor en la región carbonera. Petrova reveló que Mini Maritsa East necesitó unos 50 millones de euros en un solo mes para pagar salarios y cubrir costes operativos, con los gastos laborales al alza en torno al 8% y los servicios externos cerca de un 12% más caros (BTA). La empresa no puede pagar sus nóminas con recursos propios. El Estado cubre la diferencia. Si se congelan los fondos europeos, esa diferencia será más difícil de financiar.

Petrova prometió que no habrá cierres ni despidos masivos (Nova). La alternativa propuesta es indirecta: unos 500 millones de euros del Fondo de Transición Justa de la UE podrían destinarse a recuperar terrenos, crear zonas industriales y atraer nuevos empleadores a la región. Pekanov explicó en el Parlamento que ese dinero no puede fluir directamente a las dos empresas carboneras, aunque sí podrían trabajar como subcontratistas. Para los trabajadores de Maritsa East, la diferencia es concreta: los fondos de transición pueden rehabilitar suelos y construir carreteras, pero no garantizan la próxima nómina.

Bulgaria no es el único país que corre contra el reloj. Rumanía se arriesga a perder más de 4.500 millones de euros si no aprueba seis leyes de reforma antes de un plazo similar (Digi24). A medida que el MRR se aproxima a su cierre, previsto para finales de 2026, cada reforma pendiente tiene un coste presupuestario (Reglamento UE 2021/241). Pero el caso búlgaro es más áspero. La reforma discutida no es una licitación retrasada, sino un cambio de gobernanza que encuentra resistencia política en una región donde el Estado ya está pagando las nóminas.

El MRR funciona exactamente como se diseñó. Para los países que aceptaron reformas y después las aplazaron, ese es precisamente el problema.

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7/17/2026, 10:59:12 AM
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