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EU_PUBLIC_AFFAIRS07 / 08 · historia del día3 min · 676 palabras · 146 fuentes

Croacia rompe 26 años de monopolio

Escrito por IAto brief AI · 24 de mayo de 2026, 03:50
Cómo se escribió

The long-held monopoly on European monetary power begins to dissolve into the salt.

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el texto · 3 min de lectura

Durante toda la existencia del Banco Central Europeo, cuatro países se han repartido el Comité Ejecutivo como si fuera una propiedad estable: Alemania, Francia, Italia y España. El arreglo nunca figuró en los tratados, pero funcionó como una regla no escrita que nadie de fuera logró romper. El 1 de junio, ese equilibrio se acaba. Boris Vujčić, gobernador del banco central de Croacia, asumirá la vicepresidencia del BCE en sustitución del español Luis de Guindos. Croacia entró en el euro en enero de 2023. Desde la fundación del BCE en 1998, ningún país ajeno a los cuatro grandes había ocupado un puesto en el Comité Ejecutivo, el órgano de seis miembros que gestiona el día a día del banco y vota de forma permanente sobre los tipos de interés (Global Banking & Finance, Euronews).

La retirada calculada de España

España decidió no pelear la silla. El Gobierno de Pedro Sánchez renunció a presentar candidato y apeló a la norma informal que desaconseja la sucesión entre personas de la misma nacionalidad. El objetivo real está más adelante: en 2027 expiran tres puestos del Comité Ejecutivo, incluida la presidencia. El mandato único de ocho años de Christine Lagarde termina en octubre de ese año. España quiere esa posición.

Su candidato es Pablo Hernández de Cos, exgobernador del Banco de España y actual responsable del Banco de Pagos Internacionales. De Guindos presentó su salida como una ausencia temporal: «España es la cuarta economía de la zona euro y estoy convencido de que conseguirá un puesto» (Global Banking & Finance). La apuesta tiene riesgos internos. Sánchez gobierna en minoría parlamentaria, llega debilitado por derrotas autonómicas y el actual gobernador del Banco de España estaría, según se ha publicado, maniobrando contra la candidatura de Hernández de Cos.

Los halcones aprovecharon la vacante

Vujčić se impuso porque su instinto monetario encajaba con lo que buscaban los países del norte de la zona euro. El Eurogrupo, donde se coordinan los ministros de Finanzas del euro, lo propuso en enero tras tres rondas de votación, por delante del finlandés Olli Rehn y del portugués Mário Centeno. Su perfil de halcón, favorable a mantener tipos de interés más altos para controlar la inflación, coincidía con las preferencias de Alemania, Austria y los bálticos en un momento en que esos países querían precisamente esa voz en el Comité Ejecutivo.

Centeno, partidario de una política monetaria más laxa, criticó públicamente al Gobierno portugués por haber apoyado demasiado tarde su candidatura. La reprimenda, poco habitual en un gobernador de banco central en activo, mostró hasta qué punto la división entre halcones y palomas pesa ya tanto como el cabildeo nacional en los nombramientos del BCE.

La carrera por la presidencia y quién no vota

El premio mayor llegará en octubre de 2027. La presidencia del BCE la elige el Consejo Europeo, donde se reúnen los jefes de Estado y de Gobierno, mediante mayoría cualificada: el 55% de los Estados miembros que representen al menos el 65% de la población de la UE. Ningún país tiene derecho de veto por sí solo, pero Alemania y Francia pueden armar minorías de bloqueo. España, Países Bajos y Alemania tienen candidatos en circulación.

Hay un actor completamente ausente: el Parlamento Europeo. La única institución elegida directamente por los ciudadanos de la zona euro no tiene voto formal sobre quién dirige el organismo que fija sus tipos de interés y condiciona el coste de sus hipotecas, créditos y ahorros. La Eurocámara celebra audiencias y emite opiniones no vinculantes. El poder de nombramiento queda en manos de los gobiernos nacionales. Para una institución cuyas decisiones llegan a cada cuenta corriente de veintiún países, los votantes no tienen una vía real de intervención.

La entrada de Croacia en el Comité Ejecutivo demuestra que los Estados pequeños de la zona euro pueden abrirse paso cuando la alineación política es favorable. Que se trate de una apertura duradera o de una excepción de un solo ciclo dependerá por completo de 2027. Si España recupera un puesto de primer nivel y los cuatro grandes cierran filas, el nombramiento de Vujčić quedará como una nota al pie: la primera grieta en un monopolio que se reparó enseguida. Si las economías más pequeñas siguen compitiendo, el mapa interno de poder del BCE cambiará por primera vez desde el lanzamiento del euro.

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5/24/2026, 3:21:38 AM
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