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EU_PUBLIC_AFFAIRS02 / 08 · historia del día3 min · 819 palabras · 148 fuentes

La UE encalla con su enviado a Rusia

Escrito por IAto brief AI · 19 de mayo de 2026, 14:12
Cómo se escribió

Europe chooses its messenger, but the message remains tied in knots.

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La UE se acerca al nombramiento de un representante especial para unas conversaciones de paz con Rusia, pero tropieza con una trampa inscrita en sus propios tratados. Puede elegir al diplomático por mayoría, aunque necesita que los 27 gobiernos aprueben por unanimidad el mensaje que llevará. A un mes de la decisión, los candidatos dividen a las capitales, Moscú rechaza el planteamiento de partida y varios gobiernos ya actúan por su cuenta.

El problema del candidato

El 9 de mayo, Vladímir Putin señaló al excanciller alemán Gerhard Schröder como su interlocutor europeo preferido. Schröder formó parte durante años de los consejos de administración de empresas energéticas rusas. «De todos los políticos europeos, preferiría hablar con Schröder», dijo Putin en una rueda de prensa del Día de la Victoria (Deutschlandfunk). Berlín lo calificó de «oferta falsa» y de parte de la «estrategia híbrida» rusa (Euronews). La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, afirmó que aceptar la elección rusa equivaldría a tener a Schröder «sentado a ambos lados de la mesa» (Spiegel, Kyiv Independent).

El rechazo abrió paso a un debate real. Angela Merkel se descartó después al sostener que un mediador sin poder político carece de credibilidad ante Putin (Open Online). Ese razonamiento debilita a todos los exmandatarios que figuran en las quinielas, de Draghi a Prodi o Niinistö, y estrecha el campo hacia dirigentes en activo. El presidente finlandés, Alexander Stubb, se perfila como el candidato más sólido. En una entrevista con Corriere della Sera publicada el 11 de mayo, afirmó que «ha llegado el momento de que Europa hable con Rusia», aunque insistió en que cualquier diálogo debe partir de una posición de fuerza, con un mandato claro y el consentimiento de Ucrania (Yle, Polsat News).

Kallas también se ofreció para el puesto el 11 de mayo, pero fuentes diplomáticas citadas por Politico aseguraron días después que se había descartado. Su perfil duro complica cualquier interlocución con Moscú (1news.az). El Kremlin lo confirmó con pocas vueltas. Su portavoz, Dmitri Peskov, dijo que «a Kallas le conviene no ser negociadora» (Azernews).

La trampa institucional

Según el artículo 33 del Tratado de la UE, se puede nombrar a un representante especial por mayoría cualificada, un sistema en el que los países grandes pesan más y ningún Estado puede bloquear por sí solo la decisión. Hungría y Eslovaquia no pueden vetar a la persona. Pero el mandato efectivo del enviado, es decir, las posiciones que deberá trasladar a Moscú, exige unanimidad en el Consejo, lo que permite a cualquier gobierno bloquear el contenido (BST-Europe, Euronews). Europa puede escoger a su diplomático, pero no necesariamente dotarlo de una línea política.

Robert Fico ya ha mostrado el problema. El primer ministro eslovaco viajó a Moscú los días 8 y 9 de mayo, se reunió durante dos horas con Putin y afirmó llevar un mensaje de Zelenski, todo ello sin coordinación europea (Netky.sk, TA3). El alemán Friedrich Merz canceló en respuesta la visita que tenía prevista a Bratislava. Polonia, por su parte, impulsa una vía paralela a través del Grupo de Bucarest Nueve, la alianza de países del flanco oriental de la OTAN, que declaró el 13 de mayo que cualquier paz debe ser «justa» para esa región. El presidente Nawrocki evocó el temor a que las grandes potencias negocien por encima de los países pequeños (PISM).

Lo que quiere Moscú

Peskov declaró el 14 de mayo que Europa «no puede actuar como mediador de buena fe» porque es «en la práctica, participante directa en la guerra» (The Moscow Times). Las condiciones previas de Rusia no han cambiado desde junio de 2024: Ucrania debe retirarse de cuatro óblasts y renunciar a ingresar en la OTAN antes de que empiecen las conversaciones. Washington reivindica, además, la autoridad mediadora en exclusiva. El secretario de Estado, Marco Rubio, declaró el 14 de mayo que «somos el único país del mundo que puede mediar».

El impulso para nombrar a un enviado europeo no salió de Bruselas, sino de Kiev. Zelenski dijo en la cumbre de Chipre de abril que Europa debe estar «en la mesa de negociación», y su ministro de Exteriores propuso un alto el fuego específico en torno a los aeropuertos como primer resultado pactado con mediación europea (Kyiv Independent, Ukrainian Pravda). Ucrania quiere un defensor en la mesa, no un árbitro neutral. Esa preferencia condiciona toda la selección: un candidato lo bastante firme para Kiev será rechazado por Moscú, mientras que uno aceptable para Moscú resultará inasumible para casi todos los demás.

La decisión pasará por tres etapas: la reunión informal de ministros de Exteriores en formato Gymnich, los días 27 y 28 de mayo; el Consejo formal del 15 de junio, y la cumbre del Consejo Europeo de los días 18 y 19 de junio. Para entonces, Europa tendrá que responder a una pregunta que lleva tres años evitando: qué quiere decir exactamente en nombre de todos.

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5/19/2026, 2:20:03 PM
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