El diésel escasea en Europa este invierno

Europe enters winter with less diesel in reserve than it needs.
Composición de imagen · tobriefLas reservas mundiales de diésel, ya mermadas, no se recuperarán antes del segundo semestre de 2027, según la previsión que publicó el 14 de octubre la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que coordina las reservas de petróleo de emergencia de los países ricos (informe de octubre de la AIE, CNBC). Europa afronta el invierno con poco margen de combustible. Las empresas y los hogares que dependen del diésel serán los primeros en notar cualquier nueva interrupción.
A corto plazo, el panorama también es ajustado. La AIE prevé que este trimestre la oferta de gasóleo, una categoría que incluye el diésel y el combustible para calefacción, no cubra la demanda, aunque las refinerías deberían aumentar su actividad antes de fin de año (informe de octubre de la AIE).
El crudo se recuperó antes que el diésel
Sale más petróleo del golfo Pérsico, pero llega menos combustible listo para usar. Las exportaciones de crudo de la región aumentaron en septiembre en 4,4 millones de barriles diarios, hasta alcanzar los 13,9 millones, mientras que las de productos refinados siguieron muy por debajo de su nivel anterior a la guerra (ICIS). Los productos refinados son los combustibles que utilizan camiones, tractores y calderas.
Un camión no funciona con crudo. Para convertirlo en diésel hacen falta refinerías operativas y rutas seguras; por eso, la recuperación de los envíos de petróleo no basta para llenar los depósitos.
El efecto global se aprecia en los volúmenes: en el tercer trimestre, la oferta de diésel y gasóleo fue 1,7 millones de barriles diarios inferior a la del mismo periodo del año anterior (informe de octubre de la AIE, ICIS). Esa cifra refleja una caída respecto al año pasado. No mide la diferencia entre oferta y demanda, que es lo que aborda la previsión de la AIE para este trimestre.
Europa tiene poco margen de reserva. Las existencias comerciales de gasóleo, las que mantienen las empresas y no los gobiernos, habrían caído en julio a su nivel más bajo en 25 años, según informó The National. En julio suelen acumularse existencias de cara al invierno, así que el colchón está en su punto más bajo justo cuando aumenta la demanda de combustible para calefacción.
Una ruta marítima, bajo nueva presión
En cuestión de días se hundieron dos buques cerca del estrecho de Ormuz, la estrecha salida del golfo Pérsico. La Autoridad Marítima y Portuaria de Singapur afirma que un proyectil de origen desconocido alcanzó el 13 de octubre a un portacontenedores registrado en Singapur, que después se hundió (Autoridad Marítima y Portuaria de Singapur). Un granelero alcanzado en septiembre se hundió el 14 de octubre, informó Reuters (Reuters vía Internazionale). No consta que ninguno de los dos buques transportara diésel.
El riesgo económico está en el coste de transportar el combustible. El seguro contra riesgos de guerra, una cobertura adicional para los buques que entran en zonas de conflicto, y un mercado de fletes más tensionado encarecen la entrega del diésel, incluso después de refinarlo. La AIE advierte de que la presión sobre los fletes de los petroleros que transportan crudo se está extendiendo a otros buques y de que el precio mayorista del diésel puesto en destino podría volver a subir en las próximas semanas en los mercados importadores, también en Europa (Euronews).
Quién paga este invierno
El diésel ya está caro en el mercado mayorista, donde refinerías y comerciantes venden antes de impuestos y costes de venta al público. En septiembre, su precio mayorista en Europa y Estados Unidos rondó los 220 dólares por barril, y el informe de la AIE del 14 de octubre lo situó cerca del doble del precio del crudo (informe de octubre de la AIE). A esa cifra se suman los impuestos y los costes de distribución, que varían según el país. Por eso, la advertencia de la AIE no permite calcular con precisión cuánto marcará el surtidor.
Los primeros en asumir el coste son quienes compran diésel en grandes cantidades: transportistas, agricultores y empresas constructoras. El resto lo nota más tarde, en el precio de los bienes que viajan en camión.
Algunos gobiernos intentan reducir la factura. Alemania rebajó desde octubre en 14 céntimos por litro el impuesto energético sobre el diésel (Gobierno alemán). Francia está poniendo a la venta 10 millones de barriles de diésel de sus reservas estratégicas. Calcula que el precio en surtidor bajará entre 12 y 18 céntimos por litro si los distribuidores trasladan el menor coste del combustible al consumidor (Ministerio de Economía francés).
La venta francesa llegó después de que la AIE pidiera a los gobiernos que dieran prioridad al diésel al liberar reservas (To Brief). Ninguna de las dos medidas aporta mucho combustible al mercado. La rebaja fiscal traslada parte del coste de los conductores a las arcas públicas, y las reservas que se venden ahora habrá que reponerlas más adelante.
Las exportaciones de crudo del golfo Pérsico se han recuperado más deprisa que la oferta de diésel, y las escasas reservas europeas dejan al continente expuesto a nuevos contratiempos. No consta que ninguno de los dos hundimientos haya interrumpido un cargamento de diésel. Por ahora, los ataques añaden riesgo al precio del combustible este invierno, pero no explican la escasez actual. La situación cambiaría si los petroleros que transportan productos refinados dejaran de cruzar Ormuz.
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