Cinco países fijan retornos sin anfitrión

Europe prints the departures while the destination line remains empty.
Composición de imagen · tobriefDinamarca, Alemania, Países Bajos, Austria y Grecia se reunieron el 4 de septiembre en Copenhague y anunciaron un modelo común para enviar a solicitantes de asilo rechazados a instalaciones fuera de la UE, con el objetivo de realizar los primeros traslados antes de que termine 2027. Los cinco gobiernos lo presentaron como un avance. La pieza central de cualquier acuerdo, el país que tendría que recibir a esas personas, no ha firmado nada, no ha sido identificado públicamente y no ha confirmado las condiciones (Euractiv, WCAX/AP).
Como contamos el jueves, los cinco ministros llevaban coordinándose desde agosto. Copenhague sirvió para pasar del lema político a unos principios operativos compartidos, no de esos principios a un centro en funcionamiento.
Tres principios, ninguna dirección
El marco acordado se apoya en tres compromisos: los centros deben reducir la migración irregular y debilitar las redes de tráfico de personas; deben respetar el derecho de la UE, las obligaciones internacionales y los derechos humanos; y también deben aportar beneficios al país anfitrión (Berlingske, Kleine Zeitung). La delegación neerlandesa describió las instalaciones previstas como centros abiertos, donde los residentes podrían vivir y trabajar, no como centros de internamiento (NRC).
Cada ministro prometió rapidez. El danés Morten Bødskov dijo que Dinamarca espera estar preparada para los primeros traslados antes de que acabe 2027. El alemán Alexander Dobrindt quiere un acuerdo este año. El austríaco Gerhard Karner aspira a que al menos un país anfitrión quede cerrado antes de finales de 2026 (UIM Denmark, DW, Heute). Ninguno de esos plazos tiene todavía una base diplomática. Ruanda confirmó la visita de una delegación de los cinco países y que las negociaciones continúan, pero no ofreció calendario alguno (Euractiv). Uganda ha aparecido como posible candidata en algunas informaciones, aunque no hay confirmación pública. La Comisión Europea acudió a Copenhague como observadora, no como negociadora: Bruselas observa el proceso, pero el riesgo de la negociación recae por completo en las capitales (EC Audiovisual).
La ley permite traslados, pero no una ruptura limpia
Los centros funcionarían al amparo del nuevo Reglamento de Retorno de la UE, aprobado este año por el Parlamento Europeo, la cámara elegida directamente por los ciudadanos. La norma crea una nueva facultad: una persona con una orden de retorno ejecutable podrá ser enviada a un tercer país aunque no tenga vínculo alguno con él. La condición es que el Estado receptor haya aceptado formalmente y cumpla los estándares de derechos humanos (European Parliament, SWP). El reglamento aún necesita la aprobación formal de los gobiernos nacionales en el Consejo, donde los ministros de la UE votan la legislación, previsiblemente este otoño (Euronews).
Sacar físicamente a una persona del territorio de la UE no borra las obligaciones del Estado que la envía en virtud de la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea ni del Convenio Europeo de Derechos Humanos (SWP, EU Migration Law Blog). Ningún acuerdo ha precisado aún quién tendrá la custodia, quién gestionará el retorno posterior si el país de origen sigue negándose a aceptar a la persona, o qué ocurrirá si el Estado anfitrión incumple las garantías. Bødskov dijo que la OIM y ACNUR supervisarían los centros. AP comprobó que ACNUR no había recibido detalles y que la OIM consideraba las conversaciones todavía exploratorias (WCAX/AP).
Dinamarca afronta además una complicación propia: su histórica cláusula de exclusión en materia de justicia dentro del derecho de la UE le permite respaldar políticamente el modelo, pero le obliga a dar un paso jurídico separado antes de poder utilizar el Reglamento de Retorno, un obstáculo que no comparte ningún otro miembro del grupo de cinco (European Parliament Denmark).
Todos los precedentes advierten de la distancia
La política responde a un problema real. Los datos de Eurostat muestran que en 2024 los países de la UE emitieron 453.000 órdenes de salida, pero solo ejecutaron 110.000 retornos a países extracomunitarios. La propia evaluación de la Comisión sitúa la tasa de retorno de 2025 en el 28%, el nivel más alto en una década, aunque eso sigue significando que casi tres de cada cuatro personas con orden de salida permanecieron en territorio europeo (EPRS).
Los precedentes más cercanos indican, sin embargo, que la distancia entre la ambición y la ejecución es enorme. El acuerdo de Italia con Albania ha permitido trasladar a unas 500 personas desde que en marzo de 2025 se reconvirtió en instalación de retorno, frente al objetivo inicial de 3.000 al mes (Euronews, Pagella Politica). El plan británico con Ruanda produjo cuatro traslados voluntarios antes de ser abandonado, después de que el Tribunal Supremo apreciara un riesgo real de devolución en cadena, es decir, de enviar a personas de vuelta a lugares donde correrían peligro. Amnistía Internacional advirtió de que los centros en Ruanda o Uganda podían convertirse en «crueles agujeros negros», a la luz del historial documentado de derechos humanos en ambos países (Amnesty).
Francia y España muestran los límites de la coalición entre los grandes Estados de la UE. Emmanuel Macron calificó la legislación de ineficaz e incoherente con los valores europeos. Pedro Sánchez descartó los centros externos de retorno como un «trampantojo», una apariencia sin sustancia (Le Monde, Euronews Spain).
Los cinco gobiernos tienen ya un modelo, un calendario y un conjunto de principios. Todavía no tienen un país anfitrión dispuesto, un plan de financiación, un régimen de supervisión ni unas reglas contrastadas ante los tribunales. Sin todo eso, el modelo de Copenhague sigue siendo un guion de negociación.
Details about this article
- Model:
- claude-opus-4-6
- Generated:
- 9/6/2026, 1:39:46 AM
- Pipeline run:
- eu_pipeline_20260906_005005
- Watermark:
- SynthID (Google's invisible watermark)
- Human review:
- None before publication