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EU_PUBLIC_AFFAIRS08 / 17 · historia del día3 min · 782 palabras · 36 fuentes

Nueve países piden aliviar las fronteras

Escrito por IAto brief AI · 14 de julio de 2026, 02:50
Cómo se escribió

A digital tide of millions breaks against a border system designed for a trickle.

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el texto · 3 min de lectura

Cuando la UE puso en marcha su sistema digital de fronteras, se daba por hecho que los miembros más recientes de Schengen tendrían más problemas con la tecnología. Nueve meses después, el reparto de papeles se ha invertido. Croacia, que entró en el espacio de libre circulación en 2023, asegura que el Sistema de Entradas y Salidas (SES) funciona sin grandes incidencias en sus fronteras. Quienes piden a Bruselas medidas de urgencia son Bélgica, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Malta, Países Bajos y Portugal, además de Suiza (Euronews, Travel Tomorrow).

El SES sustituyó los sellos en el pasaporte por registros electrónicos para cada viajero de fuera de la UE que entra o sale del espacio Schengen. En el primer registro, los agentes fronterizos toman una imagen facial y las huellas dactilares (Reglamento SES). El sistema empezó a operar en octubre de 2025. La legislación europea fijó las normas, la agencia informática de la UE, eu-LISA, construyó y gestiona la base de datos común, pero son las autoridades nacionales las que realizan los controles en cada aeropuerto, puerto y paso terrestre. Esa división en tres niveles explica buena parte de lo ocurrido desde entonces.

Cinco horas en la puerta

El primer registro biométrico dura entre 60 y 90 segundos por viajero, según estimaciones operativas francesas (Le Monde). En plena oleada de vuelos de verano, esa demora se multiplica y las colas se encadenan. En aeropuertos franceses se han comunicado esperas de hasta cinco horas y pérdidas de conexiones (Ouest-France). En Berlín-Brandeburgo, los pasajeros de fuera de la UE han llegado a esperar hasta dos horas, según su consejera delegada, Aletta von Massenbach (Berliner Zeitung). Los aeropuertos de las islas griegas, muy dependientes del turismo británico, afrontan la misma presión (The Guardian).

No existen datos públicos completos sobre tiempos de espera, disponibilidad de quioscos o tasas de error en el registro a lo largo de los puntos fronterizos de Schengen. Sin esa información, tanto la versión de los «pequeños problemas de rodaje» como las afirmaciones de que el sistema falla de forma generalizada descansan más en relatos parciales que en pruebas comparables.

Qué piden los nueve países

Los nueve países no reclaman la eliminación del SES. Su petición es más acotada: prorrogar el periodo de gracia concedido por la Comisión al inicio del despliegue, que permite a los agentes suspender la captura biométrica en situaciones de congestión extrema, aunque sigan registrando electrónicamente las entradas y salidas. Ese periodo expira el 6 de septiembre (Connexion).

La Comisión ha rechazado una suspensión general y sostiene que los retrasos reflejan carencias nacionales de personal, no un defecto de diseño del sistema común (CNN Greece). El ministro croata del Interior, Davor Božinović, ha reforzado ese argumento al afirmar que su país se preparó correctamente y no registra problemas relevantes. Para un Estado que pasó años sometido al examen de miembros más antiguos de Schengen, que cuestionaban su capacidad fronteriza, el mensaje tiene filo: el sistema funciona cuando los gobiernos hacen los deberes.

La crítica más dura apunta en dirección contraria. Alexander Zinell, consejero delegado de Fraport Greece, calificó el SES de sistema mal concebido y defendió una reforma completa, incluida la posibilidad de registrarse antes de viajar en lugar de hacerlo ante la cabina de control (The Guardian, Newsbeast). Los aeropuertos griegos arrastran además una falta de agentes fronterizos formados, un problema nacional que el SES no ha creado, pero que sí ha dejado al descubierto con mucha más crudeza (Dnews).

Qué decide septiembre

El plazo del 6 de septiembre obliga a la Comisión a definirse. Si el periodo de gracia termina sin prórroga, todos los cruces de la frontera exterior de Schengen deberán aplicar el registro biométrico completo incluso en los picos de afluencia. Si se amplía, la captura biométrica pasará a ser prescindible bajo presión. Eso debilitaría la garantía central para la que se diseñó el SES: disponer de registros verificados de entrada y salida para cada viajero de fuera de la UE. La disrupción probablemente ya ha empujado a 2027 el ETIAS, el sistema separado de autorización previa de viaje, aunque el calendario oficial de la UE sigue hablando de finales de 2026 (travel-europe.europa.eu, Euronews).

La base jurídica del SES es sólida y la lógica de seguridad resulta clara. La libre circulación interior de Schengen solo se sostiene políticamente si la frontera exterior se gestiona de forma coherente. Pero la UE aprobó una norma común y dejó su ejecución en manos de 29 realidades distintas, entre aeropuertos, puertos y puestos fronterizos. La misma regulación produce controles fluidos en Zagreb y colas de cinco horas en París. Esa brecha de capacidad es el problema al que ahora debe responder la Comisión.

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7/14/2026, 2:25:39 AM
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