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EU_PUBLIC_AFFAIRS02 / 08 · historia del día3 min · 794 palabras · 143 fuentes

Polonia y Rumanía compiten por 5,000 soldados estadounidenses retirados de Alemania

Escrito por IAto brief AI · 18 de mayo de 2026, 03:30
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European leaders lobby for American protection as the alliance fractures into competitive bilateral bids.

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El pacto de seguridad transatlántico se está desgastando de forma desigual, país por país. La decisión de Washington de retirar 5.000 soldados de Alemania y cancelar una rotación de brigada hacia Polonia no ha generado una respuesta europea coordinada, sino una carrera por separado: gobiernos que compiten por el favor estadounidense mientras sus opiniones públicas miran con creciente rechazo el arreglo sobre el que descansa la defensa del continente.

La pugna por los soldados estadounidenses

Polonia y Rumanía presionan a Washington para acoger a las tropas retiradas. En la cumbre del Bucharest Nine del 13 de mayo, el foro que coordina a los Estados del flanco oriental de la OTAN, el presidente rumano, Nicușor Dan, declaró que su país quiere «tantos soldados estadounidenses como sea posible» (Agerpres). El presidente polaco, Nawrocki, respondió en la misma línea: «Polonia está preparada para recibir estas tropas» (Brussels Signal). No hay una propuesta conjunta. Un análisis publicado en Eurasia Review advirtió de que esta competencia bilateral puede resultar «desastrosa para la imagen del flanco oriental» (Eurasia Review).

El Pentágono aún no ha decidido adónde irán esos soldados, ni siquiera si permanecerán en Europa. Un responsable estadounidense explicó a la prensa que no se ha cerrado ninguna asignación final (Digi24). Washington envió a la cumbre del B9 a un subsecretario, no a un miembro del gabinete. El mensaje fue claro: para esta administración pesan más los tratos bilaterales que los foros multilaterales.

El vacío alemán en misiles

Berlín afronta otro tipo de atasco. El Gobierno del canciller Merz presentó en julio pasado una solicitud formal para comprar 400 misiles Tomahawk. Diez meses después, el Pentágono no ha respondido. El secretario de Estado de Defensa, Müller, evitó confirmar siquiera si Washington había acusado recibo de la carta (Defense News).

Por separado, el 18 de mayo, el Departamento de Estado aprobó un paquete de 11.900 millones de dólares en sistemas de combate naval para Alemania, incluidos radares y sistemas de control de tiro (Ground News). Son dos expedientes distintos, con ritmos burocráticos diferentes. Aun así, el contraste pesa: miles de millones en electrónica naval avanzan mientras los misiles estratégicos que Berlín pidió siguen sin respuesta.

La alternativa alemana es ELSA, un programa europeo de ataque de largo alcance desarrollado con Reino Unido. Cuando se preguntó si podría estar listo antes de 2030, los responsables evitaron comprometerse. Algunos analistas señalan que ELSA puede acabar siendo «una marca política, un club de compras o una verdadera estructura europea de defensa», porque su gobernanza sigue sin definirse (ESUT).

Fracturas dentro de los gobiernos

La carrera por ganarse a Estados Unidos también abre grietas dentro de los gobiernos europeos.

En Polonia, Nawrocki dijo a Trump el 3 de mayo que su país recibiría de buen grado a los soldados retirados. El primer ministro, Tusk, le acusó de «arrojar barro sobre su propio país» al insinuar que el Gobierno estaba fallando en materia de seguridad (Rzeczpospolita). La Oficina de Seguridad Nacional reveló que no había recibido información previa del Ministerio de Defensa sobre la cancelación de la rotación (Radio ZET). La cohabitación polaca, con un presidente y un primer ministro de partidos rivales, se ha convertido en un problema de seguridad.

En Italia, la fractura pasa por los ministerios de Defensa y Economía. El ministro de Defensa, Crosetto, presiona para cumplir los objetivos de gasto de la OTAN, mientras el ministro de Economía, Giorgetti, insiste en que las facturas energéticas van primero (Askanews). Esa disputa presupuestaria se desarrolla ante una opinión pública que se ha distanciado de la alianza: la confianza italiana en la América de Trump ha caído al 17%, por debajo de China y Rusia, según sondeos recogidos por varios medios europeos (L'Unità, Euractiv).

Hungría fue el único país que se negó a firmar la declaración conjunta del B9, que definía a Rusia como «la amenaza más significativa y directa para la seguridad de los aliados». La nota de Budapest fue que el «Gobierno húngaro entrante» decidirá más adelante (Norwegian Government). El nuevo Gobierno de Tisza promete ser un «aliado occidental valioso», pero mantiene la ambigüedad en cada compromiso concreto: ni armas para Ucrania ni participación en el endeudamiento común de la UE para defensa (Világgazdaság).

La prueba que aún no ha llegado

La cumbre de la OTAN en Ankara, prevista para julio, decidirá si las tropas retiradas permanecen en Europa o regresan a casa. La cuestión de fondo llegará después. Varios gobiernos aliados ya hablan de presupuestos de defensa de entre el 4% y el 5% del PIB. Ninguno ha tenido que defender todavía ante las urnas recortes sociales para financiar ese salto. La competencia por salvar la alianza está debilitando su cohesión, y el ajuste electoral por sus costes ni siquiera ha empezado.

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5/18/2026, 3:07:02 AM
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