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EU_PUBLIC_AFFAIRS05 / 10 · historia del día3 min · 817 palabras · 63 fuentes

Licencia para el diésel ruso, sin entregas

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Escrito por IAto brief AI · 12 de octubre de 2026, 02:50
Cómo se escribió

Diesel promises multiply while no verified cargo reaches an American port.

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el texto · 3 min de lectura

Donald Trump prometió diésel ruso para Estados Unidos y tanto Washington como Moscú han abierto una parte de la ruta. No se ha verificado de forma independiente ningún envío, pero los futuros del diésel cayeron casi un 5% tras el anuncio (Reuters). La prohibición europea del diésel ruso sigue vigente y la legislación estadounidense aún podría bloquear la ruta hacia Estados Unidos.

El primer «envío» muestra hasta qué punto la historia ha ido por delante del combustible. Un petrolero que se presentó en internet como el primero en llevar diésel ruso a Estados Unidos transportaba fertilizante, según una rectificación atribuida a su propietario (Actualno). La noticia también señala que el viaje había comenzado antes de que se anunciara el acuerdo.

Promesas, una licencia y una cuota de exportación

El 9 de octubre, Trump prometió más de 300.000 toneladas de inmediato y 500.000 en noviembre (publicación de Trump). Son cifras anunciadas, no contratos firmados. Ya informamos del anuncio y de las primeras reacciones en Europa (To Brief).

Ese mismo día, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió una licencia que permite vender, entregar e importar diésel de origen ruso hasta el 7 de abril de 2027 (licencia de la OFAC). La licencia no identifica a ningún vendedor, comprador o buque, ni especifica un volumen.

Moscú también tenía que abrir su parte de la ruta. Rusia había impedido a los productores exportar diésel tras los daños sufridos por sus refinerías y el aumento de la demanda interna. El 10 de octubre, el Gobierno autorizó la salida de hasta 500.000 toneladas en una primera fase, mientras las empresas empezaban a negociar contratos (Gobierno ruso).

Aunque ya existen permisos en ambos países, el combustible no llegará pronto. Los analistas citados por The Guardian calculan que fletar los buques y cruzar el Atlántico llevará varias semanas (The Guardian).

Una licencia que puede chocar con la ley

La licencia del Departamento del Tesoro entra en conflicto con una ley de 2022, la Ley para poner fin a las importaciones de petróleo ruso, que prohíbe importar petróleo ruso a Estados Unidos (Ley pública 117-109). El presidente solo puede levantar esa prohibición si cumple las condiciones que fijó el Congreso.

Una de ellas exige que Rusia se retire de Ucrania en términos aceptables para Ucrania. Además, antes de levantar la prohibición, el presidente debe consultar al Congreso.

Siete senadores de ambos partidos, encabezados por Jeanne Shaheen, sostienen que el Gobierno se saltó ese procedimiento y está dando a Putin un salvavidas financiero (declaración del Senado). El secretario del Tesoro, Scott Bessent, respondió que el Gobierno seguiría adelante al amparo de las facultades que ya tiene (Reuters).

El conflicto sigue sin resolverse. Si un importador intentara descargar un cargamento, los funcionarios de aduanas estadounidenses en el puerto serían los primeros en tener que decidir cómo actuar; lo más probable es que cualquier impugnación acabara ante un juez federal. Ninguno de los dos se ha pronunciado, porque aún no se ha verificado ningún cargamento que ponga a prueba la licencia.

Las normas europeas siguen vigentes

La legislación de la UE no ha cambiado. El Reglamento 833/2014, la norma central de la Unión sobre sanciones a Rusia, sigue prohibiendo comprar o importar diésel ruso en territorio comunitario (EUR-Lex). Una licencia estadounidense no puede modificarlo.

Las normas europeas también afectan a las empresas que prestan servicios en la UE. Las aseguradoras, los intermediarios y los bancos europeos solo pueden ayudar a transportar diésel ruso a un país no comunitario si se vende a un precio igual o inferior al límite de 100 dólares por barril (orientaciones de la Comisión). Un cargamento asegurado en la UE con destino a Estados Unidos sería legal si respeta ese límite e infringiría las normas si lo supera.

Los viajes en los que participan exclusivamente empresas de fuera de la UE quedan al margen de la normativa europea. La capacidad de Europa para influir en este comercio depende, por tanto, de si intervienen empresas europeas y del precio al que se vende el combustible.

El dinero que Moscú podría obtener sigue siendo hipotético. Un escenario del Financial Times parte de tres millones de toneladas al mes durante seis meses y aun así calcula que el presupuesto federal ruso solo ganaría unos 100 millones de dólares adicionales (Financial Times). Esa cifra sería aún menor si Rusia se limitara a desviar cargamentos que habría vendido en otros mercados.

Por ahora, Europa puede constatar poco: la prohibición sigue en pie, el límite de precio continúa rigiendo para las empresas europeas y el único efecto medible ha sido un movimiento del mercado impulsado por las expectativas. Cualquier cambio real en los precios del combustible o en los ingresos rusos dependerá de un cargamento aún sin verificar y de una vía legal estadounidense que Bessent tendrá que defender ante los senadores antes de que ese cargamento llegue a un puerto de Estados Unidos.

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10/12/2026, 1:36:04 AM
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