Gasto antidrones: un tercio llegará en 2030

Europe’s drone defences wait for places to prove they work.
Composición de imagen · tobriefLos gobiernos europeos multiplicaron por seis entre 2024 y 2025 el gasto en sistemas contra drones y en defensa antiaérea de muy corto alcance, destinada a interceptar drones y misiles cerca de sus objetivos. Sin embargo, se prevé que solo alrededor de un tercio de esos programas dé resultados antes de 2030, según una evaluación confidencial de la UE citada por dos medios (Euronews, Dossier Bruselas). Los líderes de la UE debatirán las conclusiones los días 15 y 16 de octubre (EDA). La ciudadanía no puede saber qué programas acumulan retraso ni por qué.
La evaluación se elaboró para los gobiernos, no para su publicación. Ambos medios ofrecen las mismas cifras, pero ninguno identifica los programas, dice cuántos son ni señala qué países los gestionan. Sin esa lista, nadie ajeno a los gobiernos puede confirmar que ambas informaciones se refieran al mismo conjunto de programas.
Hay otras dos lagunas que limitan lo que puede deducirse de las cifras. Ninguno de los medios aclara si «entregar» significa que el equipo se ha entregado, que un ejército lo ha aceptado o que está listo para entrar en combate. El aumento de seis veces mide el gasto, pero ninguna de las dos informaciones da una cifra de partida en euros, así que no permite saber cuántos sistemas más están realmente operativos.
Comprar es solo el primer paso
Un presupuesto permite firmar un contrato. Después hay que probar el equipo y autorizar su uso, además de formar a las dotaciones. También debe conectarse con los sensores y los mandos que determinan si un dron es hostil. El 6 de octubre, la Agencia Europea de Defensa (EDA), donde los gobiernos de la UE coordinan la planificación militar, advirtió de la escasez de polígonos de tiro, equipos de ensayo, procedimientos acordados y personal cualificado. Añadió que construir suficientes centros de ensayo nuevos antes de 2030 llevaría demasiado tiempo (EDA).
España muestra cuánto puede alargarse el proceso. En junio de 2024, los ministros autorizaron una compra de 14 sistemas antidrones ARACNE por un valor estimado de 30,24 millones de euros (La Moncloa). En octubre de 2026, una unidad de defensa antiaérea del Ejército de Tierra había recibido los primeros equipos y probado sus funciones de interferencia. La prueba para comprobar si pueden destruir físicamente drones quedó pendiente de un ejercicio posterior, sin fecha anunciada (Defensa y Seguridad). Las fuentes no indican una fecha de entrega comprometida, así que el caso ilustra la duración del proceso, pero no demuestra que haya un retraso.
Alemania muestra otro problema: para quienes están fuera del proceso, es difícil saber cuándo llegará el equipo. La Bundeswehr encargó 19 vehículos antiaéreos Skyranger 30, uno de ellos para pruebas (Bundeswehr). La agencia de compras del ejército espera ahora que las entregas en serie empiecen a mediados de 2027, en lugar de a mediados de 2026 (t-online). El fabricante, Rheinmetall, niega que el retraso sea de un año y atribuye el desplazamiento, que considera menor, a un cambio solicitado por el cliente. Si comprador y vendedor discrepan sobre el calendario, al público le resulta muy difícil comprobarlo.
Quién encarga, quién paga, quién protege
Polonia muestra con qué rapidez puede comprar un gobierno cuando se lo propone. El 30 de enero de 2026, la Agencia de Armamento polaca firmó un contrato por unos 15.000 millones de zlotys netos para un sistema nacional antidrones (Gobierno polaco). El proveedor es un consorcio encabezado por el grupo polaco PGZ y la noruega Kongsberg. Varsovia encargó el sistema y lo desplegará, mientras que la mayor parte del dinero procede de préstamos de SAFE, el programa de préstamos de la UE para defensa.
Ese reparto de funciones se repite en toda Europa. Los gobiernos encargan y despliegan los equipos, los préstamos de la UE ayudan a pagarlos y la agencia señala los cuellos de botella. Un préstamo europeo no convierte una compra nacional en una defensa compartida por toda Europa.
Por ahora, el esfuerzo europeo conjunto existe sobre todo en el papel. El 28 de septiembre, los gobiernos de la UE designaron DECODER, un proyecto conjunto sobre drones y sistemas antidrones con un volumen estimado de entre 3.500 y 5.000 millones de euros hasta 2033 (decisión del Consejo). Esa cifra es una estimación de planificación, no dinero concedido ni equipos encargados. Ni la decisión ni las informaciones citadas relacionan DECODER con la previsión de un tercio. Tampoco ofrecen elementos para valorar si sus participantes construirán u operarán algo de forma conjunta.
Si el pasaje filtrado es exacto, se prevé que el aumento del gasto europeo deje aún sin entregar antes de 2030 la mayoría de estos programas. Solo la agencia y los gobiernos que tienen la evaluación pueden decir de qué programas se trata y qué significa «entregar». Deben hacer pública la lista y aclarar esa definición antes de que los líderes se reúnan la semana próxima.
Details about this article
- Model:
- claude-opus-5-5
- Generated:
- 10/9/2026, 1:27:01 AM
- Pipeline run:
- eu_pipeline_20261009_005006
- Watermark:
- SynthID (Google's invisible watermark)
- Human review:
- None before publication