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EU_PUBLIC_AFFAIRS03 / 10 · historia del día3 min · 818 palabras · 49 fuentes

Trump propone gas ruso pese al veto europeo

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Escrito por IAto brief AI · 19 de octubre de 2026, 02:50
Cómo se escribió

Washington raises a gas restart Europe’s existing law does not permit.

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el texto · 3 min de lectura

Los enviados de Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, instaron a Ucrania a estudiar la reactivación de los gasoductos que antes llevaban gas ruso a Europa como incentivo en un acuerdo para poner fin a la guerra, según informó The New York Times. La UE ya ha legislado el fin de ese comercio: se prohíben los nuevos contratos de suministro de gas ruso y los vigentes tienen fecha de vencimiento conforme a un calendario establecido. Washington puede poner la propuesta sobre la mesa, pero solo las instituciones europeas pueden decidir si alguien en Europa compra ese gas.

The New York Times basa la información en personas no identificadas que conocen las conversaciones. Según estas, hubo encuentros con Volodímir Zelenski en Kyiv en septiembre y con funcionarios ucranianos y europeos en Miami a principios de octubre (New York Times). El reportaje no identifica volúmenes, gasoductos, compradores ni plazos.

Las reacciones oficiales fueron vagas. La Casa Blanca se limitó a decir que preparaba un plan de paz con incentivos económicos para ambas partes, mientras que el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó de positiva para Rusia y posiblemente también para Europa una reanudación de la cooperación energética (New York Times). Según el mismo reportaje, la propuesta habría causado rechazo entre los funcionarios europeos.

La cadena alemana n-tv informó de que el asesor de seguridad del canciller Friedrich Merz criticó duramente la idea. Esa información procede de un relato de las conversaciones; Berlín no ha publicado una posición oficial.

Ni Zelenski ni la Comisión Europea han respondido oficialmente. La propuesta llega después de que Trump suspendiera nuevas sanciones estadounidenses contra los ingresos energéticos rusos justo antes de que entraran en vigor (To Brief).

La ley ya está en vigor

La norma es clara: en Europa no se pueden firmar nuevos contratos de suministro de gas ruso, ya llegue por gasoducto o en forma de gas natural licuado transportado en buques, y los acuerdos vigentes tienen fecha de caducidad. El Reglamento (UE) 2026/261 se aplica directamente en todos los Estados miembros desde el 3 de febrero. Los contratos firmados después del 17 de junio de 2025 no tienen periodo transitorio, y los últimos contratos de gasoducto a largo plazo vencen el 30 de septiembre de 2027 (EUR-Lex).

Por eso aún llega legalmente algo de gas ruso. Los contratos antiguos suministraron 36.000 millones de metros cúbicos en 2025, el 12% de las importaciones de gas de la UE, en su mayoría a través del gasoducto TurkStream, que abastece al sureste de Europa (European Commission). Esos contratos están en proceso de extinción. Cualquier suministro adicional ofrecido como parte de un acuerdo de paz exigiría nuevos contratos, precisamente los que prohíbe la ley.

Para cambiar la norma tendrían que intervenir tres instituciones. La Comisión, órgano ejecutivo de la UE, debería proponer una enmienda. El Parlamento Europeo y el Consejo de la UE, donde votan los Gobiernos nacionales, tendrían que aprobarla.

Este año, ambas instituciones votaron en sentido contrario. En enero, 24 Gobiernos respaldaron la prohibición; Hungría y Eslovaquia votaron en contra y Bulgaria se abstuvo (Council of the EU). La votación se celebró por mayoría cualificada, que impide a un solo Gobierno bloquear la decisión; por eso los dos países contrarios no pudieron frenarla. El Parlamento aprobó la prohibición por 500 votos a favor y 120 en contra (European Parliament).

La norma contempla una excepción muy limitada. Si se declara una emergencia de suministro de gas, la Comisión puede suspender la prohibición durante un máximo de cuatro semanas cada vez, y solo para contratos de corto plazo (EUR-Lex). La excepción está pensada para una crisis de suministro; las importaciones estables previstas en un acuerdo de paz no encajarían en sus condiciones.

Quién lo compraría

Reabrir los gasoductos exigiría también encontrar un comprador, pero los antiguos clientes europeos se han retirado. La energética austríaca OMV rescindió en diciembre de 2024 su contrato de suministro con Gazprom Export, que en principio debía seguir vigente hasta 2040 (OMV).

Para reanudar el flujo harían falta un acuerdo de suministro con Rusia, un pacto de tránsito con Kyiv, capacidad reservada en los gasoductos y una empresa europea dispuesta a firmar. Esa empresa suscribiría el tipo de nuevo contrato que prohíbe el reglamento.

Los costes y beneficios se repartirían de forma desigual. Kyiv podría cobrar tarifas de tránsito y Moscú recuperaría ingresos por exportaciones. Europa volvería a depender de un proveedor del que ha dedicado años y recursos a desvincularse. La Bundesnetzagentur, el regulador alemán de redes, documentó cómo Rusia fue reduciendo por etapas los envíos a través de Nord Stream durante 2022 hasta interrumpirlos por completo (Bundesnetzagentur).

Por lo que se ha publicado, se trata de una propuesta estadounidense para negociar, sin comprador europeo identificado ni un plan para cambiar la legislación de la UE. Hacerla realidad depende de la Comisión, el Parlamento y el Consejo de la UE, y ninguna de las tres instituciones ha planteado ese cambio.

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10/19/2026, 1:33:05 AM
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