Irlanda blinda el campo ante el recorte de €141bn

Europe protects its fields as the next budget takes shape.
Composición de imagen · tobriefIrlanda ha propuesto recortar en 141.000 millones de euros, alrededor de un 8%, el plan de gasto de la Comisión Europea para 2028-2034, mientras mantiene casi intactas las ayudas agrarias y regionales (documento de negociación del Consejo). El ajuste recaería en la investigación, la defensa y la política exterior. Los Gobiernos que reclaman un presupuesto más reducido obtienen así una cifra total menor, pero ahora deben decir qué otras partidas recortarían para alcanzar los ahorros mucho mayores que han exigido.
Esos 141.000 millones se calculan a precios de 2025, sin tener en cuenta la inflación. Las informaciones que hablan de un recorte de 159.000 millones describen el mismo borrador a precios corrientes, que sí incluyen la inflación prevista (Reuters). Irlanda redactó el texto porque este semestre ocupa la presidencia del Consejo. La presidencia rota entre los Estados miembros y el país que la ejerce coordina las negociaciones de los Gobiernos.
Qué ha protegido Irlanda y dónde ha recortado
El borrador es una «caja de negociación»: un texto de compromiso de la presidencia que no obliga a ningún Gobierno. Mantiene prácticamente sin cambios el mínimo garantizado de apoyo a las rentas agrarias, en 261.013 millones de euros. También eleva a 410.080 millones una partida común que agrupa fondos de cohesión —ayudas de la UE destinadas a las regiones más pobres— y otros programas (documento del Consejo).
El ahorro saldría de otras partidas. Frente al plan de la Comisión, el gasto en investigación, competitividad industrial y seguridad se reduciría en 66.605 millones de euros. La política exterior perdería 33.064 millones, incluidos fondos para los países que aspiran a entrar en la UE y para sus vecinos de Europa oriental (New Union Post).
Thomas Byrne, ministro irlandés de Asuntos Europeos, presenta el texto como un compromiso para hacer avanzar las negociaciones (RTÉ). La propuesta ofrece algo a cada parte: los Gobiernos partidarios de contener el gasto consiguen una cifra total más baja, mientras que los que dependen de las ayudas agrarias y regionales las mantienen.
Ese segundo grupo es numeroso. El 2 de octubre, 17 líderes, encabezados por Giorgia Meloni, de Italia, y Nicușor Dan, de Rumanía, pidieron por carta que se preservaran los fondos agrarios y de cohesión (Gobierno esloveno), como contamos entonces (To Brief.
Por qué siguen descontentos los partidarios de recortar el presupuesto
Seis Gobiernos aportan más al presupuesto de la UE de lo que reciben: Alemania, Países Bajos, Austria, Dinamarca, Finlandia y Suecia. En agosto reclamaron recortes de «varios cientos de miles de millones» de euros, repartidos entre todas las áreas de gasto (declaración conjunta). La propuesta irlandesa se queda muy lejos. El canciller alemán, Friedrich Merz, afirmó que la cifra planteada no servía de base para un acuerdo (Tagesschau).
Finlandia muestra las dificultades de esa posición. El primer ministro, Petteri Orpo, consideró insuficiente el ahorro y después se quejó de que recayera demasiado en la defensa, la investigación y las nuevas tecnologías (STT/Suomenmaa). En un borrador que deja a salvo las ayudas agrarias y regionales, pide un presupuesto menor y, a la vez, proteger precisamente las áreas que soportan los recortes.
El Parlamento Europeo se opone por el motivo contrario. Sus principales negociadores presupuestarios, Siegfried Mureșan y Carla Tavares, rechazaron el borrador el 10 de octubre. A su juicio, recortar la competitividad y la política exterior debilita la capacidad de Europa para invertir, apoyar a sus socios y responder a las crisis (Parlamento Europeo).
Quién puede bloquearlo
El presupuesto para siete años necesita la aprobación unánime de los 27 Gobiernos. Antes, el Parlamento debe dar su consentimiento por mayoría de sus miembros (artículo 312). Por tanto, cualquier Gobierno puede vetar el acuerdo. El Parlamento puede negarse a aprobarlo, pero no modificar el marco: solo puede aceptar o rechazar lo que acuerden los Gobiernos. Está previsto que los líderes debatan el texto en la cumbre del 15 y 16 de octubre (agenda del Consejo Europeo).
Los datos respaldan una conclusión clara: los seis países que son contribuyentes netos quieren recortes mucho más profundos que los que plantea Irlanda. El borrador muestra lo difícil que resulta aplicarlos una vez protegidos el gasto agrario y el regional: el ahorro recae entonces en la investigación, la seguridad y la política exterior, áreas que los propios seis consideran necesarias para Europa. Hay una salvedad: todavía no han publicado una alternativa detallada, así que nadie sabe de dónde saldrían los miles de millones adicionales. Hasta que Berlín, La Haya y sus socios presenten una propuesta, el texto irlandés es el único que concreta el intercambio entre partidas sobre la mesa.
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